LA HABA: Mira que me digo, “Leganés, en el Foro ni mijita de...

Mira que me digo, “Leganés, en el Foro ni mijita de política”, pero es que tiene mandanga el asunto de la imputación al juez Garzón. Como premisa debo decir que a Garzón, previas a las tres querellas pendientes de solventar, hubo otras cincuenta y seis interpuestas que las distintas jurisdicciones consideraron archivar. Pero desde aquella famosa cacería tan cacareada por el PP (Ministro Bermejo, Fiscal Conde Pumpido, Juez Garzón y algún mando policial), se desató otra, menos cinegética, en la que bien por el Gürtell, bien por la Memoria Histórica, bien por los patrocinios de cursos en New York, la pieza a cobrar –por mucho que intente sortear la munición- va a caer víctima de sus propios congéneres. Baltasar Garzón ha querido traspasar las rayas rojas establecidas por el sistema y no se lo van a perdonar. Ya las traspasó, con insolencia (a mi modo de ver) con el asunto de los GAL, pero entonces “como era la única manera de tumbar a Felipe González”, en frase de Luis María Ansón, convenía al sistema y convergía con él, y se le permitió traspasarlas. Esta vez amigo Garzón, has pinchado en hueso.

Este país nuestro está en deuda con este juez. Se ha atrevido con narcos nacionales y extranjeros, con crueles dictadores, con políticos corruptos, ha destapado las irregularidades de financiación en la izquierda socialista, ha instruido (dicen que con poca ortodoxia) un sumario que está sacando los colores a la derecha valenciana, ha trabajado hasta la extenuación para condenar a un sin fin de terroristas, ha desenmascarado a los partidos tapadera que los alimentaban políticamente, a sus voceros en la prensa y, sobre todo, ha abonado con su trabajo y perseverancia profesional el terreno para que la ETA, debilitada por la Ley, no tenga otra salida que su extinción. Este hombre, ha sido un servidor público que casi no ha tenido vida privada en aras de hacernos más libres y más seguros.

También ha tenido sus sombras. Cómo no tenerlas en la fase de instrucción de sumarios tan complejos. Se le acusa de ser un mal instructor, pero a sus acusadores les quisiera yo ver acumular pruebas sobre el terrorismo. O verlos, con determinación, lidiando con abogados que defienden a personas con mucho dinero de origen oscuro, que desangran al país guareciéndose en los paraísos de la codicia. Pero, ¡por los clavos de Cristo!, ¿cómo se puede llamar prevaricación a unas escuchas telefónicas de presos y abogados que lo único que pretendían era buscar estratagemas para burlar la Ley, apoderarse de dinero público y salir indemnes, ellos y esos politicastros valencianos? ¿Cuántos jueces han cometido estas, llamémoslas faltas o defectos de forma, se han inutilizado las pruebas y se ha seguido con la instrucción sumarial sin imputarlos? Y hay más, ¿no es verdad que el juez Pedreira, continuador en el caso Gürtell, ordenó prorrogar las mismas escuchas por las que ahora se quiere condenar a Garzón? Y mejor o peor instruido, ¿dónde estarían ahora el tal Correa, El Bigotes, la mujer de Camps y Camps mismo sin esas grabaciones? Quizás estarían echándose besitos por teléfono y descarajándose de risa con sus tropelías, ¿no?: Qué vergüenza ajena siente uno oyéndoles sus miserias grabadas por orden de este juez.

Dígase con claridad: a este juez hay que tumbarle, porque no se compadece ni con las maneras del PP ni con las maneras del PSOE; también porque –si se quiere de Quijote- ha intentado algo tan justo como dignificar la memoria de los muertos por la barbarie posbélica del franquismo, y eso era mucha osadía; se le quiere liquidar profesionalmente por celos de su popularidad y estrellato; para que la justicia siga siendo lo que es: conservadora, falta de audacia, temida, tardía, y silenciosa como un tumor.

De ser condenado, a parte de injusto, lo sería en una de las rarísimas ocasiones en que la Fiscalía, lejos de acusar, pide la absolución del imputado. Así y todo, nos tememos lo peor, y él también, pues ha pedido al tribunal la oportunidad de apelar en caso de ser condenado: es igual, si no es con esta bala lo será con las dos siguientes, pero la pieza será cobrada. Así es la caza.

Si perdemos a este juez, la justicia perderá y nosotros también.
Buenas noches a todos.