LA HABA: No sé, Pepe, con qué historia tenebrosa quedarme: "La...

No sé, Pepe, con qué historia tenebrosa quedarme: "La noche de los muertos vivientes" marcó un hito en el cine de terror; la historia comentada tiene su reflejo -muy posterior- en el film "El Exorcista", y ciertamente es espeluznante; pero, la verdad, si yo tuviera el poder de hacer un guión en nada desdeñaría lo que tú recuerdas y tan bien nos has contado. Pepe, tu visión real -o imaginaria- de ese ser pequeñito que andaba entre las camas "dando saltitos como un pájaro", te confieso que me ha dado escalofrío. Esto me lo tienes que contar más despacio, sencillamente es genial. Quiera Dios que nos veamos antes de esa demolición de recuerdos que tú profetizas. Te declaro, Pepe, que creo en muy pocas cosas (si acaso en los hombres, a pesar de la que está cayendo), pero hay algo que creo a pies juntillas: en que existe un subconsciente en el ser humano que percibe realidades tan tangibles como la vida del consciente.

Hace muchos años se me murió mi amigo Pedro (un abrazo, tío), sabía un güevo de hormigones armados y, por ello, fue ejecutor de presas hidráulicas muy importantes. Pero le dominaba el vino. Unos días antes de morir, sufriendo un síndrome de abstinencia -el del alcohol es terrible, peor que el de heroía- me dijo en su casa de Madrid: "Mira, Leganés, ¿no ves esos dos guardiaciviles que están al lado de la maceta de la terraza?", yo no contesté, y él continuó diciéndome: "ya sé que eres un racionalista como yo, sé que es imposible que dos guardiaciviles tengan ése tamaño y puedan estar en ése balcón, pero te juro por mis hijos que están ahí, son tan reales como tú". Yo le miraba compasivo, y en esto que, violentamente, sacó una navaja del bolsillo y apuñaló una y repetidas veces el tresillo en el que nos sentábamos los dos: "Mira, Leganés, ¿es que tampoco son reales todos estos asquerosos bichos que, por miles y miles, salen de los muelles de los sillones". Y yo, espantado, le daba la razón a sus delirios: "Esto sí que lo he visto, Pedro", le dije consolándole. En fin, esta realidad es incontrovertible para el otro ser que tenemos en nuestros abismos más profundos.

Termino, la Feria de Villanueva se festeja los días 2,3 y 4 de febrero. Antiguamente, recuerdo a miles de cabezas de ganado -expeliendo el aliento humeante por sus narices-, burros y mulas sobre todo, con un estruendoso bullicio de gente haciendo tratos de compraventa en las tierras que hoy se conocen commo Avda. de Chile: era su propietario un señor apodado "El Rabioso", que tenía muy mala leche, pues nos rajaba el balón de de jugar al fútbol si nos pillaba jugando en aquel prado de entonces.

Sigo intentando lo de insertar fotos en el Foro, se admiten ayudas.

Buenas noches,