LA HABA: .... Literatura. Sí ya basta (por este año) porque...

.... Literatura. Sí ya basta (por este año) porque hemos de suscitar otros muchos temas que también alimentan al espíritu. Pero permitidme, sólo una vez más, que cuente algo que completa mi intervención de anoche.

(1969?) Cuando normalicé el servicio semanal de visitas a las pupilas, para mis cuatro amigos y sus circunstancias, fui consciente (conduciendo mi pecaminoso seiscientos) de convertirme en cooperador necesario para la comisión de pecado tan grave -entonces cuasi delictivo- cual era la fornicación previo pago de su importe. Pero también lo era de estar prestando ayuda social, lo digo sin ambages, a unos paisanos inadaptados e inadaptables en una sociedad que primaba una estética mal entendida. Pecado o virtud, esa era la cuestión.

(1972?) Algunos años después de todo esto, yo leí dos libros de un jovencísimo autor peruano que se titulaban "La Ciudad y los perros" y "La casa verde", y si la memoria no me falla los saqué de la Biblioteca del pueblo, que siempre estuvo muy bien surtida (un recuerdo para mi amigo Isidro Pajuelo, buena persona, culto y bien hablado, fino de humor y entendido de fútbol), y en estos libros, sus personajes, -mal que le pesara al Difunto- ya pronunciaban palabrotas, se leían "inmoralidades", había cabida para las putas y el lenguaje soez era el pan nuestro de cada página: nacía Mario Vargas Llosa literato, todo un portento.

(l979?), Otros años más transcurrieron hasta caer en mis manos uno de los libros mejor escritos, más ameno, con mejor humor, más entrañable, y lleno de sensibilidad que en castellano haya escrito jamás un creador sudamericano: "Pantaleón y las visitadoras". Cuenta la historia de un Capitán del ejército peruano (Pantaleón Pantoja) a quien sus superiores le encargan, secretamente, la organización de un servicio de putas para los soldados destinados en la Amazonía peruana. El capitán, con base en Iquitos, organiza minuciosamente un servicio de visitadoras en aras de mitigar el fuego diabólico de la tropa, que había llenado de embarazos no deseados y violaciones el terriorio de la selva amazónica. De camiones, barcos e, incluso, aviones dispuso el capitán "Pantita" para el traslado de sus visitadoras a todas las guarniciones que lo solicitaba. Y fue tal el impacto y la perfección de su funcionamiento, que el pecado del puterío puso contra las cuerdas a la insititución virtuosa del Ejército (a la doble moralina).

Recomiendo la lectura del libro a los foreros, es genial. Mario Vargas Llosa, también escribió mucho sobre putas, sudamericano de nacimiento, premio Nobel, comprometido políticamente, en fin una vida paralela a la de Gabriel. También escribió, como este, sobre dictadores en "La fiesta del chivo", relato excepcional y redondo sobre los delirios del poder.

Su obra de putitas mereció también un guión de cine, y se hizo la película. Porque aunque sea sobre putas, ¿quién puede prohibir hacer una película?, yo creo que eso es una mala información. A no ser que como Mario no es tan de izquierdas, su putitas no den tanto asquito.

Buenas noches, y cierro.

(Joder se me olvidaba lo más importante, coño, resulta que este argumento es muy parecido a lo acontecido en el pueblo en la época del Difunto).