LA HABA: Gracias, Pepe, a ver si entre todos hacemos más conocido...

Gracias, Pepe, a ver si entre todos hacemos más conocido aún a La Haba. Me has puesto los salivares en marcha cuando has mencionado a Monesterio: qué jamòn, tío, su olor me recuerda al que me traía mi madre de la tienda de Ribera, en las "Pasaderas" del centro de Villanueva, ¿te acuerdas?. (Aclaro que me traía 100 gramos al corte y sólo cuando tenía fiebre). No sólo chacinas tiene nuestro pueblo, recuerdo el caldo molinero calentito, con los repápalos jugosos, y mi plato preferido: guiso de revoltijo de callos y patas de cordero, cocidos con judías verdes y patatas (pelín picante), esto lo deberíamos declarar "Plato Típico Jabeño". Un manjar.

(Quiero dar la bienvenida a JLMA, y espero verla por aquí con frecuencia. Espero la compañía, y la preveo muy interesante, de SERENAMENTE, Castilla, y todos los demás. El Foro estará redondo cuando dediquemos nuestras energías, no a saludar sino a contar nuestros sentimientos. A los antiguos ni los nombro, sólo los espero. Qué hacen YOLE, OTROMAS, UNOMAS: no os prodigaís, queremos leeros y sentiros.)

Cuentan que en una casa de nuestro pueblo, donde había más bocas que trigo, los seis hijos se peleaban por entrar la cuchara en el único plato que había por la noche para cenar. Cuando los codazos y los insultos de unos y otros daban al traste con la paciencia del padre, éste amenazante decía: ¡A que la saco!, ¡a que la saco!. Decir esto era hacerse el silencio y cada niño esperaba paciente su vez para usar la cuchara. Y os preguntaréis, ¿qué es lo que los niños temían que sacara?. Pues no era ni más ni menos que una supercuchara de madera, grande como un cuenco, que de tres cucharazos dejaba el plato limpio, quedándose todos ellos a dos velas.
Buenas noches a todos.

Están nuestros viejos, Andrea, casi siempre cabizbajos y pensantes. Están esquinados en cualquier parte, rumiando sus recuerdos como alimento principal,
siempre mordiéndose la lengua para no decir algo inoportuno, ofertándose para cualquier cometido, tratando de ser útiles, agradables.