Acabo de verme -en un lugar de
Madrid y después de una cita convenida – con dos mujeres, madre e hija, para hablar de un tema que hemos tratado en el
Foro; un tema mu jondo, mu dramático, mu antiguo y cerrao en falso: UN CRIMEN.
En un plazo relativamente corto de la posguerra, en
La Haba se cometieron tres asesinatos: uno en la
calle de la Perra (sin móvil aparente), otro en la calle
Calvario (una riña) y otro en un cortijo del
campo jabeño (desamor). El primero, del que vuelvo a hablar esta
noche,
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