Anarquía, porros, cerveza fría. ¿Te estás reformando? -Bien, entonces Herrera es tu sitio: Naturaleza y vida tranquila de pueblo, sin el ajetreo de la ciudad que lleva a la autodestrucción. Gente amable y divertida, sin complejos. Por desgracia, el mal también habita entre nosotros: los olivos no son lo que parecen, los perros están rabiosos y los gatos siempre han sido traicioneros. Mira, un hombre feliz y otro allí, y otro, y otro, ... Sólo puedes estar en Herrera, ¡aaay!, unos tanto y otros tan poco. Su puente viejo, su Castillo-Fortaleza, su Ruina-Convento; en verdad os digo que en Herrera todo es viejo pero no por eso deja de ser bello, la belleza está en la imperfección. Sus fiestas, la gente de los bares, botellones, ese temor a que te descubra la ley haciendo cosas ilegales: un cúmulo de sensaciones que no puede igualar ningún parque de atracciones. Niñas, mujeres, adolescentes, incluso ancianas, hermosas todas: Consolis, Marías, ... ¡Ay...!, María Juana. He vivido en muchos sitios y sólo en Herrera se siente uno salvaje y humano.
1besazo y arriba esas chirigotas.
1besazo y arriba esas chirigotas.