En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
En la casa, el hombre reina y la mujer gobierna.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
En la casa donde no hay harina todo es mohína.
En Junio hoz en puño.
En la casa del herrero, cuchara de palo.
En invierno y verano la capa en la mano.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
En la casa del cura siempre hay hartura.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
En gustos se rompen géneros.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
En guerra avisada no muere gente.
En la boda, quien menos come es la novia.
En gran casa, gran gasto se amasa.
En la boca del mentiroso, lo cierto se hace más que dudoso.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
En la boca del horno se quema el pan.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
En la boca del embustero lo cierto se hace dudoso.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
En la boca del discreto, lo público es secreto.