Guardia viejo no cae en gancho.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Guárdete Dios del diablo, y de ojo de puta, y de vuelta de dado.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Guerra y racimos comenzados no son dejados.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Guerra, caza y amores, por un placer mil dolores.
Guarda y no protestes; porfía y no apuestes.
Guerra avisada, no mata soldado.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Guerra avisada no mata gente.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Guay del malo y de su día malo.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Guárdate de hombre que no habla y de can que no ladra.
Guardóse de la mosca y le comió una araña.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Guardas bien, y no sabes para quién.
Guardia viejo no cae en gancho.