La confianza mata al hombre.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La crianza aleja la labranza.
La condición hace al ladrón.
La costumbre hace ley.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
La costumbre hace la ley.
La conciencia vale por cien testigos.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
La cosa bien pensada jamás es errada.
La conciencia es a la vez, testigo fiscal y juez.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La compañía en la miseria hace a ésta más llevadera.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
La compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
La comida reposada, y la cena paseada.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
La comida reposada y la cena paseada.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
La comida paseada y la cena reposada.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
La comida entra por los ojos.
La confianza mató a su amo.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
La confianza mata al hombre.