CUENTOS DE INSOMNIO (2/2, continuación).
La madre, despavorida, se deshizo de ella como quien se desprende de una agresiva alimaña: horrorizada y presa de una rarísima excitación, de nuevo se lanzó a recorrer -esta vez sin rumbo- las calles del pueblo hasta que el alguacil logró persuadirla con la ayuda de un grupo de vecinos para que volviera a casa. Y en mala hora, pues las escenas que allí se vivieron hielan la sangre al más arrogante y no son suficientes las palabras para poderlo describir ... (ver texto completo)
La madre, despavorida, se deshizo de ella como quien se desprende de una agresiva alimaña: horrorizada y presa de una rarísima excitación, de nuevo se lanzó a recorrer -esta vez sin rumbo- las calles del pueblo hasta que el alguacil logró persuadirla con la ayuda de un grupo de vecinos para que volviera a casa. Y en mala hora, pues las escenas que allí se vivieron hielan la sangre al más arrogante y no son suficientes las palabras para poderlo describir ... (ver texto completo)