LAS PUERTAS FALSAS, testigos de vida, presagios de muerte.
En aquel tiempo, cuando los viejos eran una dignidad y no una carga -en vida de los entrañables postigos- cada puerta falsa tenía su viejo y cada viejo su puerta falsa. Algunas resistieron vivas los envites del tiempo, otras fueron cerradas por los estragos de la emigración, y también las hubo que, sobreviviendo a esta contingencia, fueron reabiertas por sus antiguos dueños: unos devueltos por los años, o la enfermedad, y otros empujados ... (ver texto completo)
En aquel tiempo, cuando los viejos eran una dignidad y no una carga -en vida de los entrañables postigos- cada puerta falsa tenía su viejo y cada viejo su puerta falsa. Algunas resistieron vivas los envites del tiempo, otras fueron cerradas por los estragos de la emigración, y también las hubo que, sobreviviendo a esta contingencia, fueron reabiertas por sus antiguos dueños: unos devueltos por los años, o la enfermedad, y otros empujados ... (ver texto completo)