En la Haba había mucha afición al cante -cuando se dice cante, hay que entender flamenco- y hoy me apetece hablar de ello. Y empiezo confesando una de mis grandes frustraciones: no poder cantarlo. No es una frustración enfermiza en el sentido de producirme ira, decepción, o algo así, al dar por fallidas mis expectativas de cantar, no: yo no tuve ni siquiera expectativas; más bien, es una sensación –no desoladora desde luego- de verme privado de la legítima satisfacción que debe dar cantar bien flamenco. ... (ver texto completo)
Que bien LEGANES, cada día un tema nuevo, eres constante e inagotable.
En cuanto al tema del cante, sobre el cual soy casi un analfabeto, si acaso algo sobre la copla y poca más, He recordado una anécdota que me sucedió con un buen amigo hace ya unos cuantos años.
En Quintana, un verano, espectáculo de cante, flamenco, jondo, o no se que estilo, por que no entiendo como ya ha dicho, un amigo apasionado del mismo ensimismado, observando los esfuerzos del artista, las subidas y bajadas de los tonos ... (ver texto completo)
En cuanto al tema del cante, sobre el cual soy casi un analfabeto, si acaso algo sobre la copla y poca más, He recordado una anécdota que me sucedió con un buen amigo hace ya unos cuantos años.
En Quintana, un verano, espectáculo de cante, flamenco, jondo, o no se que estilo, por que no entiendo como ya ha dicho, un amigo apasionado del mismo ensimismado, observando los esfuerzos del artista, las subidas y bajadas de los tonos ... (ver texto completo)