pues si, andrea, el adobo era para mí lo mejor de la matanza. ahora que llega el tiempo de ellas no puedo dejar de recordar lo mal que lo pasabamos esos dias mi hermano y yo. la haciamos todos los años, la blasa madre de cuenca, era la mondonguera oficial, luego las vecinas, como tia benita, el agueda y las demas ayudaban, en las diferentes fases, el matarife siempre barrumba, gran amigo nuestro como la demas prole de siete pañuelos. y ahora viene lo del sufrimiento nuestro. mi padre invitaba a comer ... (ver texto completo)