TÍA CASIMIRA, relato imaginario sobre un crimen real, (IV de V).
Y algo hubo de haber, porque -derribada la puerta- como haciéndose los remolones en el momento más álgido de la noche, los civiles y su jefe dieron la espalda a la casa mientras los dos hijos varones de Casimira se adentraron desencajados por aquella boca de lobo en que se había convertido la entrada de la vivienda. Dirigieron sus miradas y sus pasos hacia al catre donde yacía su madre: sólo era una muñequita inerte vestida de negro, ... (ver texto completo)
Y algo hubo de haber, porque -derribada la puerta- como haciéndose los remolones en el momento más álgido de la noche, los civiles y su jefe dieron la espalda a la casa mientras los dos hijos varones de Casimira se adentraron desencajados por aquella boca de lobo en que se había convertido la entrada de la vivienda. Dirigieron sus miradas y sus pasos hacia al catre donde yacía su madre: sólo era una muñequita inerte vestida de negro, ... (ver texto completo)
TÍA CASIMIRA, relato imaginario sobre un crimen real (V de V)
Cogidas del brazo por los guardias, a Ángeles y María les seguía el resto de autoridades y un reguero de gente enfurecida exigiendo a gritos justicia rápida y profiriendo sin cesar todo tipo de imprecaciones: aquella fue la procesión más fantasmagórica y dramática a la que jamás pudiera haber imaginado asistir jabeño alguno. Engracia y sus dos hermanos, tía Victoria “la de Bautista”, tía Feliciana “la de los garbanzos al mojo”, tío ... (ver texto completo)
Cogidas del brazo por los guardias, a Ángeles y María les seguía el resto de autoridades y un reguero de gente enfurecida exigiendo a gritos justicia rápida y profiriendo sin cesar todo tipo de imprecaciones: aquella fue la procesión más fantasmagórica y dramática a la que jamás pudiera haber imaginado asistir jabeño alguno. Engracia y sus dos hermanos, tía Victoria “la de Bautista”, tía Feliciana “la de los garbanzos al mojo”, tío ... (ver texto completo)