Si el Cielo existiera y yo lo alcanzase, supuestos ambos más que improbables, no podría estar mejor en él de lo que he estado este fin de semana en mi pueblo. El tiempo ha sido un buen aliado, pero es la tierra y su gente quienes me han colmado de todos los obsequios y agasajos que necesito: fuerza para andar (que es salud), ojos para ver el espectáculo gratis que ofrece el campo (felicidad), sosiego para conversarlo con mis amigos y familia (suerte), y apetito para comer -y beber- con algún exceso ... (ver texto completo)
Este paseo si que me ha llegado al “alma” (si que es existe), por unos minutos me he visto con alas, alo mejor es que me hacen mucha falta y, si pudiéramos transformar los deseos en realidad la felicidad sería completa, cosa improbable, así que a bajarse del burro y tocar tierra. No te culpes de tus momentos plenos de gozo, alguna vez comente que el presente es un regalo, luego el futuro vendrá o no, ¿Quién lo sabe?. Lo más inmediato ahora mismo para mí es salir corriendo para encontrar a alguien ... (ver texto completo)