.................... En mi descargo, querido UNOMAS, debo repetirte que lo único que pretendí (con la máxima ilusión) fue persuadiros, con humor, de que el peso inmenso de la obra de Gabriel no podía dejar de disfrutarse, o empañarse, por un párrafo (o todo un libro) en boca de un personaje ficticio por él creado. Te prometo que no he salido a tomar copas con él, ni con Delgadina, ni con Damiana, ni con Dulcinea, ni con la Regenta, ni con Lola
Espejo Oscuro, ni con Madame Bovary, porque sólo viven
... (ver texto completo)