Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Taberna sin gente, poco vende.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Suerte, y al toro.
San Bernardino es un asilo de Madrid.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Susto meado mejor que sangrado.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Suelo mojado, cajón seco.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Suegra, ni de caramelo.
Suerte, y al toro.
Suegra, ni aún de azúcar es buena.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.