Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Tras la tempestad viene la calma.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Tras el vicio viene el lamento.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Tras el buen comer, ajo.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Tras cada pregón, azote.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Tres al saco y el saco en tierra.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Tragando aunque sea saliva.
Trato es trato.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Trabajos hacen al hombre sabio.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Tras la tempestad viene la calma.