Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Unos nacen de pie y otros de cabeza.
Uno no es de donde nace sino de donde pace.
Unos nacen con estrella, y otros nacen estrellados.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Unos nacen con estrella y otros nacen estrellados.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Unos mueren para que otros hereden.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Unos hacen lo que saben, y otros saben lo que hacen.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
Uno come la ftura aceda y otro tiene la dentera.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Uno coge la liebre en el prado, y otro la coge en el plato.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Uno por el otro y la casa sin barrer.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.