Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
El que se compromete, el dedo se mete.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
El que con niños se acuesta, mojado amanece.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
El que es perico, donde quiera es verde.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Quien con una luz se pierde.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es taninteligente como el competidor más tonto.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Cuando el río truena, es porque piedras trae.
El temor modifica tu conducta.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
El que nada debe, nada teme.
El que no corre, vuela.
No es cierto que la gente deje de percibir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Mas vale pájaro en mano que baby shower.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Porque no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.
Donde hay orden, hay bendición.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.