CAMPANARIO: (A mi sobrinita Marta)...

(A mi sobrinita Marta)

Dos rositas de sueño,
dos pinceladas
y un chupete de dedos
entre esmeraldas.
Cuando me llama
tiene el sol más envidia
que amor el alba.

Sus andares de diosa
llenan la casa.
Es una mariposa
de luz y grana.
¡Qué criatura!
Hasta en su infantil llanto,
¡cuánta hermosura!

Cuando juega en mi casa
con su cestita,
si la llamo levanta
su cabecita.
No dice nada,
pero me pide un beso
con la mirada.