CAMPANARIO: Muy bueno si señor Teo, pero ni aun así creo que mis...

Están dos borrachos en un bar. Uno de ellos va al servicio y cuando regresa se había olvidado subirse la cremallera de la bragueta y su “pajarito” cae sobre la mesa. El otro borracho despavorido empieza
a gritar:
- ¡Una víbora, una víbora”

Y el otro al verlo (sin fijarse en lo que era) grita también:
- Mátala, aplástala.

El amigo del borracho coge una botella y le pega en la cabeza a la supuesta culebra a lo que el otro sigue gritando:
- ¡Dale, dale más fuerte que me acaba de picar!

Muy bueno si señor Teo, pero ni aun así creo que mis paisanos se animen a participar, nunca pensé que costase tanto, pero no hay manera que entre la gente, pero como tu bien dices los cuatro que estamos aquí al pie del cañón heeeee, faltaría mas.
Un beso y gracias por estar hay.