Cada vez que veo el
pueblo me emociono al pensar que nací en él y que en un tiempo podia disfrutar de mis padres y hermaos, ahora a mis 55 años, solo queda el pensar que hay
juventud que nos hace recordar aquellos momentos tan
felices (mis hijos), pasar por el altozano, jugar a los bolindres, juagar con el repeón, juagar al palo y mocho, juagar al aro, hacer repisas y sobre todo recordar el "puntero" de Don Angel y la paletilla de don Paco.
Una vez mi
amigo Juanito de la "MANSALISTA" que vivia
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