El cerebro humano es como
una máquina de acuñar moneda.
Si echas en ella metal impuro,
obtendrás escoria; si echas oro,
obtendrás monedas de ley.
Santiago Ramón y Cajal
una máquina de acuñar moneda.
Si echas en ella metal impuro,
obtendrás escoria; si echas oro,
obtendrás monedas de ley.
Santiago Ramón y Cajal
Un caballero se averguenza
de que sus palabras sean
mejores que sus hechos.
Confucio
de que sus palabras sean
mejores que sus hechos.
Confucio