Julio, es lo que hay a nuestra edad. Yo llevo una racha de visitas a los de las batas blancas que los tengo hasta en la sopa.
Un abrazo.
Un abrazo.
¿Quién mienta a los de las batas blancas? A esos ni nombrarlos, entre más lejos mejor.... Pero la verdad es que nos son muy útiles esos muchachos y siempre están ahí cuando se necesitan.