en
san juan sobran las migas, pero no el
pan.
por san juan, se calientan en la lumbre, cuando falta no hace ya.
en san juan ya no se pasa frío ni por la madrugá.
y todos los que se llamen juan si no han jugado a las canicas, alguna vez jugaran, y las juanas a la comba, que aunque les cueste saltar, alguna juana se llamará.
Bueno, creo que no me ha quedado mal.