Dentro de un rato mocita, se van a cumplir doscientos años ya en que los madrileños de a píe, asentaron sus plantas sobre el polvo de las calles y echando mano a la faja o al liguero las modestas modistas, tiraron de facas y tijeras y plantaron cara a los mamelucos. Entretanto, aristócratas acartonados rendían vasallaje a Pepe; hermano del campeador corso, naturalmente, con la venia del Felón y, en Móstoles, un edil carpetovetónico mandó a repicar campanas y pertrechó con chuzos aguzados al fuego, ... (ver texto completo)