Varios parecen de reptiles descendientes
que se arrastran en total oscuridad
alabando a su señor sin dignidad
y quemando su energía inútilmente.
Pocos parecen ser de águilas doradas
que vuelan a lo alto de la montaña
alcanzando la cima en hora temprana
con la fuerza poderosa en sus alas.
Muchos parecen de gallina casera
que anda sin sentido y sin atención
sin ninguna expectativa o ambición
cambiando de rumbo en la pradera.
Varios parecen de reptiles descendientes
que se arrastran en total oscuridad
alabando a su señor sin dignidad
y quemando su energía inútilmente.
Algunos lucen ser de ave carroñera
que hacen de la muerte gran festín
deleitando de lo pútrido hasta el fin
y teniendo la escoria de compañera
Muchos parecen de gallina casera
que anda sin sentido y sin atención
sin ninguna expectativa o ambición
cambiando de rumbo en la pradera.
Algunos lucen ser de ave carroñera
que hacen de la muerte gran festín
deleitando de lo pútrido hasta el fin
y teniendo la escoria de compañera
Francisco Villaespesa >

Un « ¡espera!», un « ¡recuerda!» es cuanto queda

Un « ¡espera!», un « ¡recuerda!» es cuanto queda
de tu voz en mi oído... ¡todo es eso!
¡Nunca en tus labios floreció mi beso!
¡Jamás mis sueños perfumó la seda

de tus cabellos..! Bajo la arboleda ... (ver texto completo)
- La princesa está no solo molesta, sino enojadísima, tan es así que todos los regalos que traía para ustedes no les serán entregados y pondrá una queja ante la comisión de derechos jirafales, en los que pedirá sea castigada o cuando menos se aplique una fuerte reprimenda a esta zona debido a las humillaciones y maltrato que recibió su hija y por el nulo apoyo que se le brindó. Por todo ello les pido que se retiren y reflexionen sobre su proceder, para que en un futuro no volvamos a tener un problema ... (ver texto completo)
- Por la amistad y el apoyo que de ésta pequeña jirafa recibió mi hija, solo por eso les he perdonado todo y les hago entrega de sus regalos y tampoco pondré ninguna queja, sin embargo quiero que les quede bien claro que jamás se debe abusar de una semejante y muchos menos burlarse, debemos hacer todo lo contrario, es decir apoyarle para que se sienta menos infortunada.

Fira y Rita se abrazan y lloraron desconsoladamente. Rita o Indi promete escribir y enviar fotos de su país.
La puerta del carruaje se abrió de un solo golpe, la princesa echaba lumbre por los ojos –bueno casi- al tiempo que gritó:

- ¿Quién es la autoridad aquí?. La mamá de Fira que en esos momentos llegaba dijo:

- Si usted quiere majestad, enseguida le aviso que usted la necesita de urgencia.

- Por supuesto que la necesito inmediatamente.

- ¿qué se te ofrece princesa? Dijo la vieja jirafa.
... (ver texto completo)
- La princesa está no solo molesta, sino enojadísima, tan es así que todos los regalos que traía para ustedes no les serán entregados y pondrá una queja ante la comisión de derechos jirafales, en los que pedirá sea castigada o cuando menos se aplique una fuerte reprimenda a esta zona debido a las humillaciones y maltrato que recibió su hija y por el nulo apoyo que se le brindó. Por todo ello les pido que se retiren y reflexionen sobre su proceder, para que en un futuro no volvamos a tener un problema ... (ver texto completo)
Es que su majestad, Rita quiere que le crezca el cuello para ser igual que las demás jirafas.

- ¡No! Ella es así y no tiene porque crecerle el cuello, sí así fuera, dejaría de ser la hija de la princesa Aba. Dijo la princesa enfadada.

Al escuchar esto Rita se desmayó – soy, soy hija de una princesa - murmura y cae al suelo.

- ¡Rita! ¡Rita! Ella no es ninguna Rita, su nombre es Indi. Indi, Indi, hija mía, aquí esta tu madre, no necesitas de nadie más.

Rita, ahora conocida como Indi, despierta ... (ver texto completo)
La puerta del carruaje se abrió de un solo golpe, la princesa echaba lumbre por los ojos –bueno casi- al tiempo que gritó:

- ¿Quién es la autoridad aquí?. La mamá de Fira que en esos momentos llegaba dijo:

- Si usted quiere majestad, enseguida le aviso que usted la necesita de urgencia.

- Por supuesto que la necesito inmediatamente.

- ¿qué se te ofrece princesa? Dijo la vieja jirafa.
... (ver texto completo)
En eso aparece Rita a cierta distancia, quiere acercarse pero sabe que no es bienvenida y prefiere guardar distancia.

Al mirarla las jirafas le gritan ¡Rita! ¡Rita! Ven, ven, acércate

Incrédula Rita se acerca un poco sin atreverse a entrar en el grupo. Poco a poco se va haciendo un caminito que le permite a Rita irse acercando al carruaje. Al verla la princesa jirafa la reconoce y lanza un grito.

¡Esa, esa es mi hija!

¡Pero que le han hecho, ¿qué traes en el cuello?! Pobrecita!
¡Hija, ... (ver texto completo)
Es que su majestad, Rita quiere que le crezca el cuello para ser igual que las demás jirafas.

- ¡No! Ella es así y no tiene porque crecerle el cuello, sí así fuera, dejaría de ser la hija de la princesa Aba. Dijo la princesa enfadada.

Al escuchar esto Rita se desmayó – soy, soy hija de una princesa - murmura y cae al suelo.

- ¡Rita! ¡Rita! Ella no es ninguna Rita, su nombre es Indi. Indi, Indi, hija mía, aquí esta tu madre, no necesitas de nadie más.

Rita, ahora conocida como Indi, despierta ... (ver texto completo)
¡Por el gran león, qué es esto ¡se dijeron asombradas las jirafas.

¡Acaso Rita usurpó el lugar de la princesa!

¡Qué me parta un rayo en pedazos si ésta no es Rita disfrazada!

La princesa viendo su sorpresa, detuvo su paso y dijo:

Se que somos diferentes, han de saber ustedes que provengo de una raza de jirafas de cuello corto. Hoy en día quedamos muy poquitas, vivimos muy lejos de aquí, antes tenía parientes en Grecia, ahora solo somos unas cuantas las que estamos viviendo en la India, ... (ver texto completo)
En eso aparece Rita a cierta distancia, quiere acercarse pero sabe que no es bienvenida y prefiere guardar distancia.

Al mirarla las jirafas le gritan ¡Rita! ¡Rita! Ven, ven, acércate

Incrédula Rita se acerca un poco sin atreverse a entrar en el grupo. Poco a poco se va haciendo un caminito que le permite a Rita irse acercando al carruaje. Al verla la princesa jirafa la reconoce y lanza un grito.

¡Esa, esa es mi hija!

¡Pero que le han hecho, ¿qué traes en el cuello?! Pobrecita!
¡Hija, ... (ver texto completo)
Más tarde, a lo lejos se divisó una gran polvareda, y entre el polvo se divisó un carruaje custodiado por enormes elefantes indios.

Todas las jirafas se emocionaron, gritaban y no sabían hacia donde correr, era tal el desconcierto que hasta chocaban unas contra otras, dándose cuenta de ello la jefa jirafa gritó:

- Orden, orden por favor, que acaso van a exhibir su falta de modales en este momento tan importante.

Las jirafas se miraron unas a otras y en segundos tomó cada una posición del ... (ver texto completo)
¡Por el gran león, qué es esto ¡se dijeron asombradas las jirafas.

¡Acaso Rita usurpó el lugar de la princesa!

¡Qué me parta un rayo en pedazos si ésta no es Rita disfrazada!

La princesa viendo su sorpresa, detuvo su paso y dijo:

Se que somos diferentes, han de saber ustedes que provengo de una raza de jirafas de cuello corto. Hoy en día quedamos muy poquitas, vivimos muy lejos de aquí, antes tenía parientes en Grecia, ahora solo somos unas cuantas las que estamos viviendo en la India, ... (ver texto completo)
Rita estaba preparada para ello, pues de sobra sabía lo ponzoñosas que eran. Siguió adelante sin hacer caso de sus carcajadas y orines.

Al día siguiente Fira le contó que todas las jirafas estaban muy emocionadas y preparaban una gran fiesta para una visita que venía de tierras muy pero muy lejanas, eso sí nadie la conocía, ni siquiera la jirafa más vieja.

- Dicen que es una jirafa que ostenta el rango de princesa- dijo Fira

-Pues así sea reina, yo en que salgo beneficiada, de todas maneras ... (ver texto completo)
Más tarde, a lo lejos se divisó una gran polvareda, y entre el polvo se divisó un carruaje custodiado por enormes elefantes indios.

Todas las jirafas se emocionaron, gritaban y no sabían hacia donde correr, era tal el desconcierto que hasta chocaban unas contra otras, dándose cuenta de ello la jefa jirafa gritó:

- Orden, orden por favor, que acaso van a exhibir su falta de modales en este momento tan importante.

Las jirafas se miraron unas a otras y en segundos tomó cada una posición del ... (ver texto completo)
Mira, traían unos anillos y he oído a mi madre y a mi tía que lo usan para alargar su cuello, hasta dijeron que tú deberías usarlo. Pienso que tienen razón, vamos junto a sus casas y buscamos anillos. Veras como tu cuello se alarga.

- No creo que sirva de algo, es mejor que me quede así y no hacerme ilusiones.

-Vamos, nada pierdes con intentarlo.

Sigilosas salieron de la selva y se acercaron a un chocerío. Husmearon por todos lados y no vieron nada. Fue Fira la que los encontró, estaban ... (ver texto completo)
Rita estaba preparada para ello, pues de sobra sabía lo ponzoñosas que eran. Siguió adelante sin hacer caso de sus carcajadas y orines.

Al día siguiente Fira le contó que todas las jirafas estaban muy emocionadas y preparaban una gran fiesta para una visita que venía de tierras muy pero muy lejanas, eso sí nadie la conocía, ni siquiera la jirafa más vieja.

- Dicen que es una jirafa que ostenta el rango de princesa- dijo Fira

-Pues así sea reina, yo en que salgo beneficiada, de todas maneras ... (ver texto completo)
Agitadas todavía, se pararon bajo la sombra de una acacia. De pronto Fira dijo:
- Oye Rita, tengo una excelente idea para que tu cuello crezca.

- ¡Imposible! Mi cuello no tiene remedio- objetó Rita.

- Espera, aún no te digo el plan, es fácil.

-A ver dímelo y además convénceme. –dijo Rita.

- Mira, recuerdas aquellos humanos que se estaban bañando en el río. ... (ver texto completo)
Mira, traían unos anillos y he oído a mi madre y a mi tía que lo usan para alargar su cuello, hasta dijeron que tú deberías usarlo. Pienso que tienen razón, vamos junto a sus casas y buscamos anillos. Veras como tu cuello se alarga.

- No creo que sirva de algo, es mejor que me quede así y no hacerme ilusiones.

-Vamos, nada pierdes con intentarlo.

Sigilosas salieron de la selva y se acercaron a un chocerío. Husmearon por todos lados y no vieron nada. Fue Fira la que los encontró, estaban ... (ver texto completo)
Efectivamente, me siento mal, por eso quería seguir dormida. Bien sabes que no soy aceptada y ya no aguanto más.

- ¡Bah! No hagas caso, vamos a jugar y a comer hojas frescas.

- ¿Comer?, eso es lo que menos puedo hacer, fíjate bien y ve si acaso hay hojas tan bajas que yo las pueda alcanzar, no hay nada, si hubiera no me sentiría tan cansada.

- Hay Rita, yo te ayudo, te bajo las ramas y comemos, después nos vamos a jugar.

- Está bien, haré un esfuerzo y espero no tengas problemas con tu ... (ver texto completo)
Agitadas todavía, se pararon bajo la sombra de una acacia. De pronto Fira dijo:
- Oye Rita, tengo una excelente idea para que tu cuello crezca.

- ¡Imposible! Mi cuello no tiene remedio- objetó Rita.

- Espera, aún no te digo el plan, es fácil.

-A ver dímelo y además convénceme. –dijo Rita.

- Mira, recuerdas aquellos humanos que se estaban bañando en el río. ... (ver texto completo)