Miguel Florián

MADRE

Abrí los párpados en medio de la noche
y tú estabas allí, insomne, aguardando
la lenta aparición, la inminente presencia
de la luz, del alba que no llega (del fuego
que regresa de una estación desierta)
y tú estabas allí, profunda y blanca, ... (ver texto completo)
Hablo de un libro:
en su espesura encuentro
la fauna de mis días,
los árboles que a diario me cobijan
y los saurios y helechos
extinguidos.

La resina del pino
aroma el bosque de estas páginas,
perfuma el lomo ... (ver texto completo)
La piel del tigre
lamo
con esta lengua
que es el idioma que pronuncio
con tono suave
o con furor
según me dicten
Bécquer o Quevedo.

Los incisivos del rencor
limo
y el tigre gruñe,
se despereza,
se incorpora.
Sale a la noche
y ya no está:
me deja entre las manos
sueño, fatiga y su perdón ... (ver texto completo)
Juan Domingo Argüelles

Un tigre de papel

Toco la piel del tigre
y el tigre vibra,
ronronea,
se hace el dormido
bajo la palma de mi mano,
como un trompo que zumba: ... (ver texto completo)
Hablo de un libro:
en su espesura encuentro
la fauna de mis días,
los árboles que a diario me cobijan
y los saurios y helechos
extinguidos.

La resina del pino
aroma el bosque de estas páginas,
perfuma el lomo ... (ver texto completo)
Juan Domingo Argüelles

Un tigre de papel

Toco la piel del tigre
y el tigre vibra,
ronronea,
se hace el dormido
bajo la palma de mi mano,
como un trompo que zumba: ... (ver texto completo)
El mar no acaba nunca de regresar;
apenas lo has mirado ya se ha ido;
apenas lo has perdido
y ya te encuentra.

Para decirle adiós
es necesario no irse nunca;
quedarse junto a él,
frente a frente y sin prisa,
pegar tus labios a su beso húmedo ... (ver texto completo)
En la tumba del mar crecen cofres cerrados,
botellas que nunca han sido abiertas,
canciones olvidadas,
elementos nocturnos que se han perdido.
El mar les da cobijo bajo su frágil cuerpo
y los pone a danzar en la noche
para que se enamoren.
Hay campanas también, nombres y huesos,
cartílagos que ya se disolvieron,
elementos del día, ... (ver texto completo)
Juan Domingo Argüelles

Como el mar que regresa

I

El mar siempre regresa;
sus montañas saladas se alejan,
pero vuelven;
abren las cicatrices de la arena; ... (ver texto completo)
El mar no acaba nunca de regresar;
apenas lo has mirado ya se ha ido;
apenas lo has perdido
y ya te encuentra.

Para decirle adiós
es necesario no irse nunca;
quedarse junto a él,
frente a frente y sin prisa,
pegar tus labios a su beso húmedo ... (ver texto completo)
Juan Domingo Argüelles

Como el mar que regresa

I

El mar siempre regresa;
sus montañas saladas se alejan,
pero vuelven;
abren las cicatrices de la arena; ... (ver texto completo)
Juan Domingo Argüelles

La torcaza

La torcaza volaba
y tú la contemplabas.

Era luz en la luz del mediodía,
calor en el calor de la mañana,
aire en el aire y tú
la contemplabas.

Tú la veías y eras libre,
porque la libertad de ver se aprende,
porque ser libre de mirar se aprehende
como el río a cantar aprende de los pájaros.

No le importaba a la torcaza su belleza,
pues vanidad no abriga;
volaba y nada más y el mar y el mundo
razón de ser tenían
y existían.

Tus ojos eran sus ojos
y eran sus alas tus alas. ... (ver texto completo)
Cuando los ojos ven lo que nunca vierón, el corazón siente lo que nunca sintió (Baltasar Gracián)
Lo que verdaderamente halaga a un hombre es que se crea que merece la pena halagarle (George Bernard Shaw)
Cuando los ojos ven lo que nunca vierón, el corazón siente lo que nunca sintió (Baltasar Gracián)
Verduzco, Sergio >

Perder es ganar y ceder renacer

Vengo
a hacerme un homenaje a mí mismo
como testimonio,
con mi gratitud
por cometer
los hechos con que supe edificarme. ... (ver texto completo)
Vengo
hecho un ovillo
a querer deshilvanar la vida;
pero traigo conmigo,
rejuntado en todo mi
camino,
un ramillete de méritos para defenderme del entorno
y transformarlo

como camino ... (ver texto completo)
Verduzco, Sergio >

Perder es ganar y ceder renacer

Vengo
a hacerme un homenaje a mí mismo
como testimonio,
con mi gratitud
por cometer
los hechos con que supe edificarme. ... (ver texto completo)
El reducto de la mente,
conciencia o ilusión,
realidad u obsesión,
frutos de un sueño inocente. Asén, Miguel de
Contemplé tanto la belleza, que mi vista le pertenece. (Constantin Kavafis)
Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
No se tome la vida demasiado en serio; nunca saldrá usted vivo de ella.