Cuanta alegría sentía el payaso
de saber que su nariz
tan feliz a los niños hacia
Cada noche en penumbra y soledad
el payasito daba brillo a su nariz
y con recelo la guardaba
en una pequeña caja
muy debajo de su almohada.
de saber que su nariz
tan feliz a los niños hacia
Cada noche en penumbra y soledad
el payasito daba brillo a su nariz
y con recelo la guardaba
en una pequeña caja
muy debajo de su almohada.
Si perdiera su nariz,
sin trabajo se quedaba.
El dinero, al payasito,
no mucho le importaba,
Pero moriría de tristeza
si del circo se apartara.
... (ver texto completo)
sin trabajo se quedaba.
El dinero, al payasito,
no mucho le importaba,
Pero moriría de tristeza
si del circo se apartara.
... (ver texto completo)