Calle
Todos pueden hacer lo que por un hombre haya sido hecho (Edward Young)
La vida es una extraña mezcla de azar, destino y carácter (Wilhelm Ditthey)
La imprudencia suele preceder a la calamidad (Apiano)
Todos pueden hacer lo que por un hombre haya sido hecho (Edward Young)
Repetir es persuadir con mas detalle (Duque de Levis)
La imprudencia suele preceder a la calamidad (Apiano)
Repetir es persuadir con mas detalle (Duque de Levis)
Debe desear todo hombre vivir para saber, y saber para vivir bien (Mateo Alemán)
El hombre es incapaz de ver la nada de donde sale y del infinito en el que está lanzado (Blaise Pascal)
Hay libros que se leen con el sentimiento de una limosna que se hace al autor (Fiedrich Hebbel)
La religión es amor, en ningún caso lógica (Beatrice Webb)
El hombre es incapaz de ver la nada de donde sale y del infinito en el que está lanzado (Blaise Pascal)
La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas (Séneca)
La religión es amor, en ningún caso lógica (Beatrice Webb)
Recela de todos aquellos cuya tendencia al castigo es poderosa (Friedrich Nietzsche)
La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas (Séneca)
La única manera de persuadir es decir la verdad (Ana Diosdado)
Recela de todos aquellos cuya tendencia al castigo es poderosa (Friedrich Nietzsche)
Quien conoce a otros es sabio. Quien se conoce a si mismo es iluminado (Lao Tse)
La única manera de persuadir es decir la verdad (Ana Diosdado)
La música es el verdadero lenguaje universal (Karl Maria von Weber)
Quien conoce a otros es sabio. Quien se conoce a si mismo es iluminado (Lao Tse)
Por fortuna, el hombre no es capaz más que de una cierta medida de infelicidad; pasada esa, queda o anodado o indiferente (Goethe)
La música es el verdadero lenguaje universal (Karl Maria von Weber)
Por fortuna, el hombre no es capaz más que de una cierta medida de infelicidad; pasada esa, queda o anodado o indiferente (Goethe)
Miriam Elim

Imprecación

Me quedaré sola. No huyo este dardo!
Como que mi carne sale del temblor
del sollozo largo, que deja en los labios
la palabra buena o la imprecación.

He de darlo todo: La vida lo quiere!
como da en Otoño el árbol sus hojas;
más queda esperando que en la Primavera
serán su aguinaldo flores olorosas.

Yo no espero nada y he de darlo todo:
lo que era dulzura y era claridad.
Doy mi oro de Otoño, me abrazo al Invierno;
no habrá Primavera, ni Estío vendrá.

He de darlo todo! Me duele... me duele
entregar así mi parte de amor.
La palabra buena huirá de mis labios;
será mi sollozo una imprecación. ... (ver texto completo)