El
edificio: Se trata de un
palacio gótico del siglo XIV construido sobre una antigua fortaleza y alcazaba de origen árabe. El conjunto destaca por su llamativo contraste cromático, uniendo las
fachadas de tonos amarillos vivos y blanco señorial asomadas al lecho del
río Clariano. Los mantones azules: Las colgaduras de
color azul claro que decoran los
balcones forman parte de la ornamentación tradicional con motivo de las célebres
fiestas locales de Moros y Cristianos de
Ontinyent, vistiendo el edificio con los
colores de una de sus comparsas o filaes. Uso actual: Hoy en día, este
monumento restaurado está abierto al público y funciona como la oficina de turismo principal de la ciudad, además de albergar un espacio museístico dedicado a los
Gigantes y Cabezudos tradicionales.