Vestido con una chaqueta de tweed y corbata,
maestro en mi escuela,
vi como las viejas palabras se secaban
como algas en la página.
maestro en mi escuela,
vi como las viejas palabras se secaban
como algas en la página.
Meditaba desde el acogedor puerto
de mi mesa, las cabezas
de los muchachos se hundían suavemente
en el papel, como delfines.
de mi mesa, las cabezas
de los muchachos se hundían suavemente
en el papel, como delfines.