Margarito Cuéllar
El alimento de los ángeles
A Galaver
Tienen algo de pájaros, mas sus espíritus delicados repelen el alpiste. Son la especie más rara en la fauna del cielo. Les dejo en el patio algodones húmedos en leche, hostias de sabores, fruta suave. Los ángeles bajan por la noche. A eces los descubro. La música de sus alas. La fruta intacta en su pulpa jugosa. El patio lleno de plumas. “Los ángeles comen polvo del paraíso, granos de estrellas”, dice mi mujer. Un ángel de mascota muere ... (ver texto completo)
El alimento de los ángeles
A Galaver
Tienen algo de pájaros, mas sus espíritus delicados repelen el alpiste. Son la especie más rara en la fauna del cielo. Les dejo en el patio algodones húmedos en leche, hostias de sabores, fruta suave. Los ángeles bajan por la noche. A eces los descubro. La música de sus alas. La fruta intacta en su pulpa jugosa. El patio lleno de plumas. “Los ángeles comen polvo del paraíso, granos de estrellas”, dice mi mujer. Un ángel de mascota muere ... (ver texto completo)