Dice el Inca; vuelve el paso
A las márgenes del Tingo,
Lava su frente y sus manos,
Y prosigue en alto grito:
A las márgenes del Tingo,
Lava su frente y sus manos,
Y prosigue en alto grito:
Dije al Sol mi enorme crimen,
Recibe el crimen, oh río:
Ve, y sepúltale en el fondo
De los mares cristalinos».
Recibe el crimen, oh río:
Ve, y sepúltale en el fondo
De los mares cristalinos».