Revolantes las aves
por el aura enloquecen,
regalando el oído
con sus dulces motetes;
por el aura enloquecen,
regalando el oído
con sus dulces motetes;
y en los tiros sabrosos
con que el Ciego las hiere
suspirando delicias,
por el bosque se pierden,
con que el Ciego las hiere
suspirando delicias,
por el bosque se pierden,