En la vida hace falta tener generosidad: cultivar el pequeño carácter propio sin ver nada más de lo que hay alrededor significa seguir respirando pero estar ya muerto.
El corazón es el centro del espíritu.
El corazón se parece a una cámara de combustión. Allí dentro hay tinieblas, tinieblas y fuego.
El corazón se parece a una cámara de combustión. Allí dentro hay tinieblas, tinieblas y fuego.