El gobierno de
Madrid quiere poner nuestros servicios públicos de salud en manos de una maraña de intereses opacos que incluye a bancos y constructoras protagonistas del ladrillazo y a inversores en paraísos fiscales. Las medidas han generado un abrumador rechazo entre los profesionales sanitarios. Pero para detener el plan, hace falta desencadenar una imparable epidemia de oposición a nivel nacional dirigida a Rajoy, a la Ministra de
Sanidad y a la Ministra Ana Pastor, figura clave dentro de su
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