Nada induce al hombre a sospechar mucho como el saber poco.
- El tiempo es el ángel del hombre.
La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.
- Se bueno con tus hijos. Ellos elegirán tu residencia.
Silenciar una versión es una peculiar forma de hacer mal.
- Has de saber más que los demás, si puedes, pero no lo digas.
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican.
- Cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie.
La pasión para el hombre es un torrente; para la mujer, un abismo.
- No existe una mejor prueba de progreso de una civilización que la del progreso de la cooperación.
Si amas algo, déjalo libre, si regresa a ti, es tuyo, si no regresa, nunca lo fue.
- El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea.
Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican.
- Cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie.
Que cada día sea un renacer, con nuevas esperanzas
- Cuando vayas a decir algo, que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Si amas algo, déjalo libre, si regresa a ti, es tuyo, si no regresa, nunca lo fue.
- El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea.
Que cada día sea un renacer, con nuevas esperanzas
- Cuando vayas a decir algo, que tus palabras sean mejores que tu silencio.