03. Espolvoreamos la harina en la cazuela y removemos con cuidado para mezclarla bien. El efecto de la harina con la cebolla y sobre todo el aceite se llama Roux, nos ayudará a ligar y espesar la salsa. Dejamos que se cocine tomando algo de color pero sin que se queme. Perfecto, ya tenemos la base de la salsa marinera.
04. Añadimos el vaso de vino blanco, en este caso he elegido un Ribeiro, un Beade Primacia de
Bodegas A Portela que
compré en la Feira do Ribeiro en Ourense. Emplead siempre un buen vino, el mismo que vayáis a beber en la
comida, la
receta os lo agradecerá. Removemos espesando la salsa y dejando que se evapore el alcohol. Introducimos lo que ha quedado del
agua de hacer las almejas al vapor y el tomate frito casero. Dejamos que espese durante unos 10 minutos a fuego medio sin dejar de remover.