OROPESA DEL MAR: El hombre que tiene vicio...

Si al Cielo quieres entrar,

María ha de ser la puerta,

siempre a los suyos abierta.

Entre Demonios rabiando

como fiera bramarás

sin gozar de Dios jamás.

O momento!, o punto!, o instante!

De quien depende lo eterno,

Gloria siempre, o siempre Infierno.

Más te valiera acostar

con mil Demonios al lado,

que no dormir en pecado,

que te puedes condenar.

Responde al que hoy como Padre,

te llama; porque otra vez

te ha de llamar como juez.

Hombre que estás en pecado,

si aquesta noche murieras,

piensa bien a donde fueras?

De parte de Dios te digo,

que trates de confesarte,

si no quieres condenarte.

La sangre de Dios vertida,

que hoy te convida al perdón,

será tu condenación.

Nadie pecara, si advierte,

que a Jesús condena a muerte.

Una eternidad te espera

de eterna Gloria, o tormento,

y depende de un momento.

Confiésate, pecador,

que cuando más descuidado,

puedes morir en pecado.

Dios te llama, y no lo oyes:

Tiempo, pecador, vendrá,

que oírte Dios no querrá.

Si prosiguiendo esta vida,

haces el pecar eterno,

eterno será tu Infierno.

Por dilatar a mañana

el confesar sus pecados,

están muchos condenados.

Si algún pecado callaste,

en la confesión que hiciste,

peor que entraste saliste.

En vano te confesaste,

si algún pecado callaste.

Confiesa lo que has callado,

no amanezcas condenado.

Si sin propósito firme

sales de la Confesión,

cierta es tu condenación.

Mira que al que va a pecar,

a Dios va a Crucificar.

El hombre que tiene vicio

de jurar a Dios eterno,

camina aprisa al Infierno.

Si a tu enemigo no quieres

Perdonar de corazón,

No esperes de Dios perdón.