OROPESA DEL MAR: Renunciar a uno mismo lleva al desprecio....

Las lágrimas que no brotan se depositan sobre el corazón, con el tiempo lo cubren de costras y lo paralizan como la cal que se deposita y paraliza los engranajes de la lavadora.

Los pensamientos de un viejo no tienen futuro, por lo general son tristes, y si no tristes, melancólicos.

La vida no es una carrera, sino un tiro al blanco, lo que importa no es el ahorro de tiempo, sino la capacidad de encontrar una diana.

Renunciar a uno mismo lleva al desprecio.

El amor no conviene a los perezosos, para existir en plenitud exige gestos fuertes y precisos.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El carácter es mucho más apreciado en el mundo que la personalidad.

Es cómico, pero justamente la distracción es lo que nos permite llegar al centro de las cosas.