OROPESA DEL MAR: En Sevilla hay una casa, ...

En Sevilla hay una casa,
y en la casa una ventana
y en la ventana una niña
que las rosas envidiaban.
Por la noche, con la luna,
en el río se miraba,
¡Ay corasón,
que bonita es mi novia!
¡Ay corasón,
asomá a la ventana!