Una pareja de sexagenarios acude a la consulta de un terapista sexual. Sin más preámbulos, el caballero le dice:
- ¿Doctor, pudiera usted observarnos mientras tenemos el amor?
El
médico queda un poco atónito, pero acepta. Cuando la pareja termina, el doctor les dice:
-No hay nada de malo en la forma como ustedes lo hacen.
-Bueno, gracias doctor, ¿cuánto le debo?
-Son treinta y dos dólares. El viejito paga y curiosamente ocho días después repiten la misma solicitud. Luego de pagar esta segunda
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