La conciencia es, a la vez, testigo, fiscal y juez. El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que eres yunque, ten paciencia. Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana. La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.
Cuando el hombre es celoso, molesta; cuando no lo es, irrita. Más vale feo y bueno que guapo y perverso.