A más beber, menos comer.
A más doctores, más dolores.
A más servir, menos valer.
A mis años llegaras o la vida te costara.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
A mal de muchos, remedio de pocos.
A manos frías, corazón ardiente.
A más beber, menos comer.
A los pendejos ni Dios los quiere.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
A los tontos no les dura el dinero.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
A los 60 pocos hombres conservan su herramienta, y es por regla general, que desde los 50 anda mal.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
A los enemigos, bárreles el camino.
A las diez, en la cama estés; mejor antes que después.
A las mujeres y a los charcos, no hay que andarles con rodeos.
A lo que no puedas, no te atrevas.
A lo que no puede ser, paciencia.
A la vejez, dinero y mujer.
A la vejez, viruela.
A largos días, largos trabajos.
A las diez, en la cama estés; mejor antes que después.
A la par, es negar y tarde dar.
A la tercera va la vencida.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
A la vejez, cuernos de pez.
A la mujer y a el papel por detrás has de ver.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
A la ocasión la pintan calva; la ocasión hace al ladrón
A la mujer bigotuda, de lejos se la saluda.
A la mujer no la cates, no es melón.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
A la mujer ventanera, tuércele el cuello si la quieres buena.
A la larga, todo se arregla.
A la larga, todo se sabe.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
A la gallina no les pesan sus plumas.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
A la hora mala, no ladran los canes.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
A grandes males, grandes remedios.
A jugar y perder, ganar y callar.
A la cama no te iras sin saber una cosa más.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
A donde ira el buey que no are?.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
A embestida de hombre fiero,! pies para que los quiero!
A enemigo que huye, puente de plata.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
A cualquiera se le muere un tío.
A cucharón grande para quitar el hambre.
A Dios rogando y con el mazo dando.
A canas honradas no ha de haber puertas cerradas.
A caracoles picantes, vino abundante.
A casa de tu tía, más no cada día.
A casa lleve un amigo; El se quedo de amo y yo despedido.