Meléndez, Mario >

Será debajo de la cama, amor

Será debajo de la cama, amor
haremos a un lado
lo que sea necesario
tal vez un par de botas
perdidas en el fondo
o la infaltable bacinica ... (ver texto completo)
Será debajo de la cama, amor
yo rozaré como pueda
tus caderas apretadas
rozaré tu herida abierta
si me enseñas el camino
Pero no debes gritar o hablar
porque nos escucharán
Sólo el latido de tus piernas
bastarán por esta noche
tu boca pegada al polvo ... (ver texto completo)
Meléndez, Mario >

Será debajo de la cama, amor

Será debajo de la cama, amor
haremos a un lado
lo que sea necesario
tal vez un par de botas
perdidas en el fondo
o la infaltable bacinica
con olor a océano
Será debajo de la cama
y no podremos revolcarnos
nadie estará sobre nadie, amor
porque en un solo movimiento
nos comeremos el aire
en una sola caricia
se apagarán nuestras vidas ... (ver texto completo)
Antonio Machado

El rojo sol de un sueño en el Oriente asoma

El rojo sol de un sueño en el Oriente asoma.
Luz en sueños. ¿No tiemblas, andante peregrino?
Pasado el llano verde, en la florida loma,
acaso está el cercano final de tu camino.
Tú no verás del trigo la espiga sazonada
y de macizas pomas cargado el manzanar, ... (ver texto completo)
Rubén Darío

El poeta pregunta por Stella

Lirio divino, lirio de las Anunciaciones;
lirio, florido príncipe,
hermano perfumado de las estrellas castas,
joya de los abriles.

A ti las blancas dianas de los parques ducales; ... (ver texto completo)
Victoria un abuelo, es una persona, que primero cria a sus hijos, y luego a sus nietos, pero los quiere tanto, que sabe es un honor un don divino.
Hay veces que tambien cansan, entonces si es un poco cruz, ¡son las menos!
besitos
Andrés Sánchez Robayna

Paréntesis

los pasos que se oían en la grava
avanzaban a ras del mediodía

hacia los setos invisibles iba
la sombra entre las manchas de los pétalos
... (ver texto completo)
Andrés Sánchez Robayna

Mesa y naranjas

las líneas de la mesa
interrumpidas por naranjas

dispuestas en un plano
sobre la luz del cuarto blanco

abajo el mar se tiende
bajo la mano de los elipses

la luz inunda el cuarto
y las naranjas se acumulan

sobre la luz que entra
y que se tiende en la blancura

de este cuarto y el plano
de las naranjas y la mesa ... (ver texto completo)
Juana Rosa Pita

Ciudad de mis ojos

Las campanadas tienen duende
y las fuentes son nómadas.
Los árboles extienden su cultura
con la amistad del hombre
y se hacen confidentes, marineros.
... (ver texto completo)
Juana Castro

Padre

Esta tarde en el campo piafaban las bestias.
Y yo me quedé quieta, porque padre
roncaba como cuando,
zagal, dormíamos en la era.
Me tiró sobre el pasto
de un golpe, sin palabras. Y aunque hubiera podido ... (ver texto completo)
Buenas noches Cristina, si tienes mi correo, mandame un mensaje, yo el tuyo, no se cual es y quiero precuntarte algo.
Feliz noche
Un besoooooooooooooooooooooo
¡Con cuánta lentitud el tiempo pasa
lejos de aquel lugar donde nacimos,
de allí donde lloramos y reímos,
de allí donde tenemos nuestra casa!

Lejos de aquel lugar donde respiran
los seres que en el mundo más amamos.
Aquellos que, si ausentes suspiramos,
por instinto, tal vez, también suspiran.
... (ver texto completo)
Toda vestida de sombrío luto,
la ausencia me persigue por doquiera,
y con su tarda voz me desespera
contándome minuto por minuto.

Tenaz, aun entre sueños, al oído,
con frases de ironía mofadoras,
me va contando las eternas horas,
de mi lado apartando al dulce olvido.

Se hace en mí, de dolor y de consuelo,
al pensar en vosotras, fusión vaga,
y a mi alma, en lucha tal, punza y halaga
mezclada sensación de infierno y cielo.

Pedid a Dios que, compasivo, un día
me vuelva mis domésticos placeres,
y hablar de cerca a mis queridos seres
de nuevo pueda, como hablar solía. ... (ver texto completo)
Del paraíso de mi amor primero,
donde mi cuna ayer se ha columpiado,
con su espada de fuego me ha arrojado
de la guerra civil el ángel fiero.

Más infeliz que Adán, que, si el delito
lo lanzó a él de su mansión primera,
al menos lo siguió su compañera,
y yo me encuentro aquí solo y proscrito.
... (ver texto completo)
¡Con cuánta lentitud el tiempo pasa
lejos de aquel lugar donde nacimos,
de allí donde lloramos y reímos,
de allí donde tenemos nuestra casa!

Lejos de aquel lugar donde respiran
los seres que en el mundo más amamos.
Aquellos que, si ausentes suspiramos,
por instinto, tal vez, también suspiran.
... (ver texto completo)
A veces, a lo lejos, de un caballo
se escuchan en la arena las pisadas,
y se mezcla a las rústicas baladas
el cantar ronco del lejano gallo.

Este cuadro de paz y de inocencia,
en medio del placer grato sería;
mas tiene algo de gran melancolía,
visto a través del llanto de la ausencia.
... (ver texto completo)
Del paraíso de mi amor primero,
donde mi cuna ayer se ha columpiado,
con su espada de fuego me ha arrojado
de la guerra civil el ángel fiero.

Más infeliz que Adán, que, si el delito
lo lanzó a él de su mansión primera,
al menos lo siguió su compañera,
y yo me encuentro aquí solo y proscrito.

Amo yo, Guanajuato, más tus montes,
tu aire pesado y tus ruidosas calles,
que el aura y el silencio de estos valles,
y más que sus inmensos horizontes ... (ver texto completo)
Mas de estas flores el agreste aroma
narcótico feliz a mi alma presta:
por simpatía, a mi gemir contesta
el gemir de la huérfana paloma.

Del buey trabajador se oye el mugido,
y en las espigas susurrar el viento,
y en monótono son se escucha lento
de millares de insectos el zumbido.
... (ver texto completo)
A veces, a lo lejos, de un caballo
se escuchan en la arena las pisadas,
y se mezcla a las rústicas baladas
el cantar ronco del lejano gallo.

Este cuadro de paz y de inocencia,
en medio del placer grato sería;
mas tiene algo de gran melancolía,
visto a través del llanto de la ausencia.
... (ver texto completo)
Juan Valle

Soledad

Sentado de este río junto al cauce,
vengo a pensar a solas en mi suerte.
Por acercarme al reino de la muerte,
vengo a buscar la sombra de este sauce.

Mi ser ha trastornado la amargura; ... (ver texto completo)
Mas de estas flores el agreste aroma
narcótico feliz a mi alma presta:
por simpatía, a mi gemir contesta
el gemir de la huérfana paloma.

Del buey trabajador se oye el mugido,
y en las espigas susurrar el viento,
y en monótono son se escucha lento
de millares de insectos el zumbido.
... (ver texto completo)