Estoy arto de que me tomes solo cuando quieres usarme, cansado de que solo me manosees y juegues conmigo…
“Querida esposa: Comprenderás que ahora que tienes 54 años, yo tengo ciertas necesidades que tú ya no puedes satisfacer. Soy muy
feliz contigo, te considero una esposa maravillosa y sinceramente, espero que no te sientas herida u ofendida al saber que cuando recibas este fax, voy a estar teniendo sexo en el
Hotel Camino Real con Vanessa, mi secretaria, que tiene 18 años. No obstante, llegaré a
casa antes de la medianoche”.