Una joven llegó a la prisión a visitar a su marido que acababa de ser sentenciado a 40 años.
Apenas entra a la sala de visitas lo abraza y exclama con lágrimas en los ojos:
- ¡Ay Tito! ¡40 años, Tito!
Y el esposo le responde: Bueno, mi amor, ¡qué se va a hacer!
¡Ay, Tito! Hablé con el juez que tiene tu sentencia...
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El tío con el arado dándole latigazos a la mula y el perro ladrando,
Vuelve la mula el cuello y dice, no te da vergüenza pegarme llevo toda la vida trabajando para ti, ahora que estoy vieja me pegas,
El tío asustado sale corriendo llega al
pueblo pone las manos en la
fuente jadeando que le faltaba el aire,
Mira para el suelo y ve al perro que le dice menudo susto nos ha dado la mula