Las plantas enfermas se marchitan, amarillean y languidecen hacia fines de primavera; la zona del cuello está ennegrecida. El hongo que lo provoca vive en el suelo y se llama Phytophthora.

- Desinfectar o no cultivar varios años.
- Plagas y enfermedades de los nardos (Polianthes tuberosa).

- ENFERMEDADES DE LOS NARDOS.

- PODREDUMBRE DE LA RAÍZ Y DEL CUELLO.
- Multiplicación: por división de los tubérculos en otoño.

- Después de la floración, se arrancan del terreno tanto los tubérculos grandes como los pequeños; los primeros se eliminan debido a que no darán más flores, y los segundos son puestos en lugares frescos y secos hasta la primavera siguiente; los tubérculos pequeños darán flores al tercer año, después deberán eliminarse.
- Riego: moderado durante todo el año salvo en verano y durante la floración, que debe ser más abundante.

- La espiga suele durar más de 40 días en disposición de ser cortada, y las flores se han de recoger por la mañana temprano, procurando cortarlas desde la base y sin hojas, ya que estas deben mantenerse para completar el ciclo de multiplicación de los nuevo bulbos, que por regla general se extraen de la tierra a la llegada de la estación fría.
Plantación: en primavera (en el Hemisferio Norte, abril). Pasado el peligro de las heladas y la época de bajas temperaturas, se planta.

- Suelo rico en materia orgánica y con una buena mezcla de arcilla y arena.

- Suelo bien drenado.
- Usos: en general se cultiva esta planta por sus flores cortadas, pero pueden también ser empleadas para formar pequeños grupos aislados.

- Luz: pleno sol.
- El nardo es una de las bulbosas más cultivadas para aprovechar la flor cortada, por sus características y por su perfume, aunque éste es un tanto fuerte y puede resultar incluso desagradable.
- Raíces en forma de tubérculos.

- Los nardos son flores hermosas y perfumadas.

- Espiga de flores blancas o rosadas.

- La floración se producirá entre finales del verano y principios del otoño (en el Hemisferio Norte: septiembre-octubre).
El también llamado espicanardo (Nardostachys grandiflora), una planta de la familia de la valeriana, nativa del Himalaya, apreciada desde la Antigüedad por sus propiedades aromáticas y medicinales;
la también llamada vara de San José (Polianthes tuberosa), una planta de la familia de las agaváceas, nativa de América Meridional.
Te espero en el cielo
La llama encendida no se va a apagar

por el simple hecho de que no esté
más.

Los hombres que “viven” no se mueren
nunca,

se duermen de a ratos, de a ratos
pequeños,

y el sueño infinito es sólo una
excusa. ... (ver texto completo)
y en el sitio ése donde me ocultaba.

No pronuncies nunca la palabra muerte.

A veces es más triste vivir olvidado

que morir mil veces y ser recordado.

Cuando yo me duerma,

no me lleves flores a una tumba amarga,

grita con la fuerza de toda tu entraña

que el mundo está vivo y sigue su
marcha. ... (ver texto completo)
corre hacia el espacio, libera tu
alma,

palpa la poesía, la música, el canto

y deja que el viento juegue con tu
cara.

Besa bien la tierra, toma toda el agua
... (ver texto completo)
Te presto mi cuarto, mi almohada, mi
cama,

y cuando haga frío, ponte mis
bufandas.

Te puedes comer todo el chocolate

y beberte el vino que dejé guardado.
... (ver texto completo)
Carlos Alberto Boaglio
Posted on 23 noviembre, 2008 by amantedali
“CUANDO
YO ME VAYA”

Cuando yo me vaya, no quiero que
llores,

quédate en silencio, sin decir
palabras,

y vive recuerdos, reconforta el alma.

Cuando yo me duerma, respeta mi sueño,

por algo me duermo; por algo me he
ido.

Si sientes mi ausencia, no pronuncies
nada, ... (ver texto completo)